Felices los que vivimos en 2023, seremos testigos de la singularidad tecnológica

En un futuro cercano se producirá una transformación tan radical que el mundo dejará de ser tal como lo conocemos hoy.

 Personalmente, no deja de sorprenderme la intempestiva violencia con la que irrumpió la Inteligencia Artificial (IA) en nuestras vidas cotidianas. Pero mucho más me provoca ver lo fabuloso e impredecible de su poder y alcance.

 

Empresas grandes, medianas y chicas, establecimientos educativos a todo nivel, organismos privados y públicos, y hasta los ciudadanos de a pie, vimos con genuina sorpresa cómo sitios universalmente accesibles, como Chat GPT, resuelven tareas muy complejas con una facilidad extraordinaria, mejoran con evidencia arrolladora el resultado de nuestros referentes más calificados.Y esta revolución acaba de comenzar.

 

Ahora, si ahondamos un poco más, vemos que jugadores como Elon Musk y Bill Gates, hace unos siete años, anticiparon lo que ya está pasando, predijeron que la IA era la tecnología que verdaderamente revolucionaría el planeta. Estamos ante algo verdaderamente grande. Innovadores de esta talla son los que diseñan el futuro, y son consecuentes con sus pronósticos.

 

OpenAI es una organización sin fines de lucro, es la compañía detrás de Chat GPT, y claro, la fundó Elon Musk, y claro fue Bill Gates el que en 2019 invirtió mil millones de dólares en OpenAI. Si eso no es escribir el futuro, entonces, ¿qué lo es…?

 

Chat GPT, Ufffffff…!

Partamos desde el principio y analicemos la etimología del nombre. GPT son las siglas de Generative Pre-trained Transformer, un modelo de lenguaje preentrenado y generativo basado en redes neuronales y aprendizaje profundo, dos conceptos estructurales de la IA, pero que no son objeto de análisis de esta nota.

 

Luego la referencia a Chat, y esto es lo que verdaderamente hace la diferencia, ya que los usuarios entablan una conversación con la máquina de IA en un idioma completamente humano. 

 

Bajo este modelo de diálogo suceden, básicamente, dos cosas:

  • Primero, que se mantiene siempre activo el contexto de la conversación porque se va capitalizando en cada ciclo o iteración. Lo maravilloso es que en cada nueva pregunta la máquina aprende de forma contínua y para siempre, va entendiendo cuál respuesta sirve y cuál  respuesta no, solo basándose en las repreguntas de la conversación.

 

  • Además, como la IA sabe con quién está hablando, su aprendizaje es personalizado para ese usuario en exclusivo. Y si en este punto el lector no siente un poco de cosquillas, es porque me lee una máquina de IA…!

 

Facilitando el concepto de fondo, solo debemos entender que la tecnología detrás de la IA controla dos hemisferios:

  • En uno de ellos, se encuentra su capacidad para comprender el lenguaje humano, con todos los idiomas que existen, los giros y modismos de cada uno, pudiendo administrar con solvencia la riqueza detrás de la diversidad lingüística.

 

  • Mientras que, en el otro hemisferio, dispone de acceso a toda la información digitalizada del mundo. Justo allí se produce la magia, integrando estos dos poderosos recursos es capaz de alcanzar resultados extraordinarios hasta provocar la singularidad tecnológica de la que hablara Ray Kurzweil.

La Singularidad de Ray Kurzweil 

La teoría del cambio singular, en base a la evolución de la tecnología, fue propuesta por Ray Kurzweil en su libro La Singularidad está cerca: Cuando los humanos trascienden la biología, publicado en 2005. En esta obra, Kurzweil argumenta que la tecnología está avanzando exponencialmente y que en un futuro cercano se producirá un cambio singular, al cuál llama la “singularidad tecnológica”, para referir a una transformación tan radical que la humanidad y la civilización dejarán de ser tal como las conocemos hoy.

 

Kurzweil sostiene que la tecnología está avanzando a una velocidad exponencial, es decir que se duplica en cada ciclo, a la vez que cada ciclo ocurre en menor cantidad de tiempo respecto del anterior. Nuestro cerebro está preparado para la linealidad, pero nos cuesta mucho entender la exponencialidad, por lo que les propongo un ejercicio práctico y muy simple antes de pensar en entender la singularidad.

 

Desde la primera computadora hasta hoy, hemos duplicado la capacidad de cómputo más de 50 veces. En un proceso paralelo y alegórico, al doblar una hoja de papel por la mitad, generamos un incremento exponencial porque en cada pliegue duplicamos la cantidad de hojas que se acumulan. Si la física lo permitiera, y doblamos 50 veces por la mitad una misma hoja de papel, la altura que obtendríamos alcanzaría para cubrir 3 veces la distancia media entre la Tierra y el Sol. Eso es la exponencialidad.

 

Como sé que mis lectores están dudando de lo que acabo de afirmar, les daré los datos para que puedan comprobarlo. La distancia media entre la Tierra y Sol es de 150 millones de Kilómetros, y el grosor de una hora de papel estándar A4 para impresora es de 0,1 milímetro. Solo hay que multiplicar el grosor por dos sucesivamente durante cincuenta veces y lo tendrán.  

 

Cantidad de transistores por chip desde 1970 a 2020

 

Es esta exponencialidad la que eventualmente llevará a la creación de una inteligencia artificial superinteligente capaz de mejorarse a sí misma, de reescribir su propio código y reformular sus algoritmos de manera más eficiente y efectiva que los humanos.

 

Este evento, conocido como la “singularidad tecnológica”, será un punto de inflexión en la historia humana, ya que cambiará la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos con el mundo.

La IA y el turismo

Son muchos los servicios potenciados por IA que consumimos cotidianamente. El chatbot detrás de la señorita que nos atiende cuando consultamos algo en el banco, el pronóstico del tiempo que indagamos al salir de casa o el navegador de Google que usamos cuando vamos al trabajo, y aquí un paréntesis, ya que muchos no usan Maps a diario, y les sugiero que lo hagan de todos modos, porque anticipa en forma implacable congestionamientos, accidentes, cortes y hasta manifestaciones que se acaban de activar, proponiendo entre las rutas posibles la más rápidas.

 

Hace tiempo que aprendí a no desafiar a Google Maps, en cada ocasión que pude verificar el resultado, perdí tiempo, mucho tiempo, y si pudiéramos estimar el acumulado a lo largo del año nos sorprenderíamos.

 

Ahora bien, volviendo al tema que nos ocupa, también existe un universo de servicios en línea disponibles y sin costos, por ahora, que pueden ser de gran utilidad para mejorar de forma significativa nuestro trabajo diario. En este artículo, solo nos vamos a focalizar en un tipo de IA, la llamada “text to text”, es decir la que se consulta con texto y nos responde con texto. 

 

Imaginemos que debemos crear un itinerario para una familia que quiera visitar tres capitales europeas, Madrid, París y Londres, por proponer un clásico. En el acto sabremos lo que les debemos sugerir para que conozcan los sitios icónicos de cada una de estas ciudades. Sin embargo, podemos tener por seguro que ese itinerario no tendrá mucho valor agregado, no nos va a diferenciar de otras propuestas y, a lo mejor, nuestro pasajero no lo valorará especialmente.

 

Aprovechando que nosotros conocemos mucho a nuestro cliente, y sabemos qué le apasiona, contamos con su perfil personal, profesional y de viajero, tenemos la información clave para tematizar una experiencia a la medida exacta de sus preferencias, un viaje que le quede como guante. Saber que mis pasajeros son amantes del trekking, la gastronomía, la fe católica, el tenis o el fútbol, del arte o la música, nos habilitará a conversar con Chat GPT para que nos entregue ese itinerario perfecto.

Guillermo Conti
CEO & Fundador
+54 9 381 6784800






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